Venezuela: Conmoción Externa y el Día a Día este 30 de Setiembre de 2025
Nicolás Maduro ha activado un Decreto de Conmoción Externa, una medida excepcional frente a las amenazas de posibles ataques de Estados Unidos por narcotráfico. Esta decisión podría reconfigurar la vida diaria y el panorama económico de Venezuela, con implicaciones directas para ciudadanos y empresas a partir de hoy.
El ambiente en Venezuela se tensa. Ante las recientes informaciones sobre una evaluación por parte de Estados Unidos para realizar ataques militares, posiblemente con drones, contra objetivos relacionados con el narcotráfico dentro del territorio venezolano, el presidente Nicolás Maduro ha respondido activando un “Decreto de Conmoción Externa”. Esta medida, prevista en el artículo 338 de la Constitución Bolivariana, otorga poderes especiales al ejecutivo para enfrentar amenazas externas y asegurar la soberanía nacional. La vicepresidenta Delcy Rodríguez ha confirmado esta decisión, subrayando la postura del gobierno venezolano de defenderse ante lo que considera una agresión inminente.
¿Qué Implica el Decreto de Conmoción Externa?
Un Decreto de Conmoción Externa es una de las modalidades del “estado de excepción” en Venezuela, diseñado para situaciones que alteran gravemente la seguridad de la nación frente a amenazas externas. Al entrar en vigor, permite al presidente suspender o restringir temporalmente ciertas garantías constitucionales, siempre y cuando estas medidas estén directamente relacionadas con la emergencia y se mantenga la plena vigencia de los derechos humanos.
En la práctica, esto podría traducirse en una serie de acciones gubernamentales que impactan diversos aspectos de la vida pública y privada:
- Movilización y Seguridad: Es probable que se observe una mayor presencia de fuerzas militares y de seguridad en calles, fronteras y puntos estratégicos. Podrían establecerse puntos de control más rigurosos, lo que afectaría la fluidez del tránsito y los desplazamientos internos.
- Trámites y Servicios Públicos: Si bien no se han anunciado suspensiones directas, la prioridad gubernamental podría reorientar recursos, afectando la eficiencia de algunos trámites administrativos. Es prudente estar atento a posibles comunicados sobre nuevos horarios o requisitos.
- Economía y Comercio: El clima de incertidumbre puede generar volatilidad en el tipo de cambio y afectar la disponibilidad de ciertos productos, especialmente aquellos que dependen de importaciones. Las aduanas y controles fronterizos podrían intensificarse, impactando la cadena de suministro.
- Telecomunicaciones y Medios: Aunque la constitución protege la libertad de expresión, los estados de excepción pueden contemplar restricciones puntuales. Es fundamental informarse a través de fuentes oficiales y canales verificados.
El Día a Día para Ciudadanos y Empresas
Para los ciudadanos, la recomendación principal es mantenerse informados a través de canales oficiales y ejercer la prudencia. Preparar una reserva de productos básicos y medicamentos, así como tener a mano la documentación personal, puede ser útil ante cualquier eventualidad. Los desplazamientos innecesarios podrían volverse más complejos.
Para las empresas que operan en Venezuela, el escenario exige una gestión de riesgos más activa. La continuidad operativa se convierte en una prioridad. Esto incluye:
- Planificación logística: Evaluar rutas alternativas y proveedores de respaldo para mitigar posibles interrupciones en la cadena de suministro.
- Gestión de personal: Considerar políticas de trabajo remoto, flexibilidad de horarios o planes de contingencia para la movilidad de empleados.
- Liquidez y finanzas: Mantener una posición de liquidez robusta y monitorear de cerca las fluctuaciones del mercado cambiario y las decisiones económicas del gobierno.
Una Mirada Contable y Empresarial al Contexto Venezolano
Desde una perspectiva contable y empresarial, la activación de un Decreto de Conmoción Externa en Venezuela, en respuesta a amenazas externas, genera una capa adicional de complejidad e incertidumbre. Este tipo de situación tiene un impacto directo en la planificación estratégica y operativa.
En términos de costos, las empresas podrían enfrentar aumentos significativos. La mayor militarización o restricciones de movimiento pueden elevar los costos logísticos y de transporte. Las interrupciones en el suministro de materias primas o bienes finales, sumadas a posibles fluctuaciones cambiarias, encarecerían la producción. La necesidad de invertir en seguridad adicional también se sumaría a la estructura de costos operativos.
Respecto a la liquidez, el ambiente de incertidumbre tiende a incentivar la retención de efectivo o la búsqueda de activos más seguros. Las empresas podrían experimentar una desaceleración en las ventas o dificultades en el cobro a clientes, afectando su flujo de caja. El acceso a divisas podría volverse más restrictivo, impactando la capacidad de honrar compromisos internacionales. La percepción de riesgo país se eleva, lo que desincentiva la inversión extranjera directa y complica el acceso a financiamiento externo.
Los márgenes de ganancia se verán presionados. Si los costos operativos aumentan y las empresas no pueden trasladar íntegramente esos incrementos a los precios de venta debido a un mercado contraído o regulado, sus márgenes se reducirán. La reducción de la demanda por la incertidumbre económica también impacta negativamente los volúmenes de venta y, por ende, la rentabilidad.
Finalmente, los incentivos para la inversión, tanto nacional como extranjera, se deterioran drásticamente. Un entorno de conmoción externa, sumado a la amenaza de acciones militares, eleva el riesgo político y la imprevisibilidad regulatoria. Esto disminuye la confianza empresarial y desestimula la asignación de capital a proyectos productivos, priorizando en cambio la preservación de activos o, en el peor de los casos, la desinversión. En este escenario, la gestión financiera prudente y una planificación de contingencia son más críticas que nunca para navegar las turbulencias y salvaguardar la viabilidad de las operaciones.
Un Futuro Incierto pero Vigilado
La activación del Decreto de Conmoción Externa marca un punto de inflexión en la dinámica política y social de Venezuela. Si bien el gobierno busca proteger la soberanía, la población y el sector empresarial enfrentan un panorama de mayor incertidumbre. La evolución de las relaciones con Estados Unidos, las decisiones internas del gobierno y la respuesta de la sociedad serán clave para determinar el verdadero impacto de estas medidas en las semanas y meses venideros. Es un momento para la vigilancia y la adaptación.