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¿Quién salvará a Bolivia de su crisis? La elección decisiva del 19 de octubre de 2025
Bolivia se enfrenta a un crítico momento histórico con Jorge ‘Tuto’ Quiroga y Rodrigo Paz Pereira disputando la presidencia en una segunda vuelta. Conoce cómo sus propuestas podrían cambiar el futuro económico del país.
Bolivia se Prepara para una Votación Histórica el 19 de Octubre de 2025: ¿Quién Sacará al País de la Crisis?
Bolivia se encuentra en la víspera de una jornada electoral sin precedentes este 19 de octubre de 2025, donde Jorge ‘Tuto’ Quiroga y Rodrigo Paz Pereira se disputarán la presidencia en una segunda vuelta histórica. Esta elección no solo marca el fin de dos décadas de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS), sino que es la primera vez que la ciudadanía boliviana acude a un balotaje para elegir a su máximo mandatario, con la esperanza de encontrar soluciones urgentes a una severa crisis económica y de combustible.
Después de una primera vuelta el 17 de agosto, los bolivianos se preparan para decidir entre dos figuras con enfoques distintos, pero con el mismo objetivo: estabilizar un país que clama por un cambio. Gerardo Morris, jefe de la Misión de Observación Electoral de la COPPAL, calificó la jornada como “una fiesta grande” y un día “histórico para Bolivia”.
La Urgencia Económica: Dólares y Combustible en el Centro del Debate
La economía boliviana atraviesa años difíciles, marcada por una alarmante escasez de dólares que ha mermado las reservas del país y una crítica falta de combustible, evidenciada por las largas filas en gasolineras a lo largo de las ciudades. Gran parte del problema radica en un sistema de subsidios a los combustibles que obliga al Estado a importar diésel y gasolina a precio internacional para venderlos al público con un costo subvencionado en casi un 50%. Esta política ha generado un gasto fiscal insostenible.
Los candidatos han centrado sus campañas en propuestas para abordar esta compleja situación:
- Jorge ‘Tuto’ Quiroga: Representante de una línea más liberal, ha planteado la urgencia de inyectar dólares en la economía. Para ello, ha manifestado su intención de solicitar un préstamo de 12 mil millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI), además de recortar el gasto público y considerar el cierre de algunas empresas estatales. Su discurso se enfoca en el “orden” y una gestión más austera.
- Rodrigo Paz Pereira: Ubicado en el centroderecha, apuesta por un ajuste de las cuentas internas antes de recurrir a organismos internacionales, considerando la deuda externa actual, que ronda el 30% del PIB. Paz propone cambios constitucionales para atraer inversiones privadas, buscando así una inyección de dólares y la generación de empleo desde el sector productivo. Su visión apunta a un “capitalismo para todos” y un enfoque de “consenso“.
Ambos candidatos coinciden en la necesidad de un ajuste económico, aunque difieren en la velocidad y el método. Mientras Quiroga se inclina por recortes más frontales, Paz sugiere un proceso más gradual, priorizando la estabilidad interna antes de compromisos externos.
Una Mirada Contable/Empresarial
Desde una perspectiva de gestión empresarial, la situación de Bolivia presenta desafíos claros de liquidez y sostenibilidad fiscal. El subsidio al combustible es un “costo” directo para el Estado, que impacta negativamente su “margen” operativo y su capacidad para invertir en otras áreas cruciales. La escasez de dólares es un problema de “flujo de caja” a nivel nacional.
Las propuestas de los candidatos reflejan enfoques de gestión distintos: Quiroga busca una inyección de capital externa (FMI) para estabilizar la liquidez a corto plazo, lo que implica un “costo” financiero a futuro, pero busca reducir “costos operativos” al reestructurar el gasto público y empresas estatales. Paz, por su parte, prioriza la generación orgánica de “liquidez” y “valor” a través de la inversión privada y ajustes internos, lo que podría tomar más tiempo pero busca fortalecer la base productiva y reducir la dependencia. En esencia, ambos plantean la necesidad de “incentivar” la inversión y la generación de divisas, pero con hojas de ruta diferentes. La clave será cuál plan logra una mayor “eficiencia” y “rentabilidad” social y económica para el país.
Incertidumbre Electoral: El Peso de los Indecisos y el Voto Nulo
Las encuestas para esta segunda vuelta muestran a Quiroga con ventaja (44.9% frente a 36.5% de Paz, según Ipsos Ciesmori), pero el antecedente de la primera vuelta, donde los sondeos no anticiparon el buen desempeño de Paz, introduce un factor de cautela. Un significativo 9% de indecisos podría inclinar la balanza.
Un actor silencioso pero determinante es el voto nulo, que alcanzó un inusual 19% en la primera vuelta, impulsado por Evo Morales. Los votantes tradicionales del MAS, que no se sienten representados por Quiroga, podrían optar por Paz, volver a votar nulo o abstenerse. Expertos como Gonzalo Mendieta y Vania Sandoval coinciden en que el impacto de este voto es una de las grandes incógnitas del balotaje. Aunque Paz Pereira siempre fue opositor a Evo, hay quienes especulan con un “caballo de Troya” que intentaría capitalizar este voto.
Claves de Campaña y Controversias
La campaña no estuvo exenta de tensiones y “guerra sucia“. Los candidatos a la vicepresidencia, Edman Lara (binomio de Paz) y Juan Pablo Velasco (binomio de Quiroga), fueron blanco de fuertes ataques. Lara, un excapitán de policía popular en TikTok por denuncias de corrupción, fue clave para el apoyo popular de Paz en el occidente, pero sus declaraciones confrontacionales llevaron a que se le pidiera un perfil más bajo. Velasco enfrentó acusaciones por antiguos tuits racistas y vínculos con un banco que requirió rescate financiero.
Para los 369.931 ciudadanos bolivianos residentes en 22 países del extranjero, la participación es fundamental, y podrán ejercer su derecho al voto siguiendo los requisitos establecidos.
Mañana, 19 de octubre de 2025, Bolivia definirá un nuevo rumbo. La expectativa es que el presidente electo logre no solo estabilizar la economía, sino también sentar las bases para un crecimiento sostenible y poner fin a un ciclo de incertidumbre que ha marcado los últimos años del país andino.