Hamás acepta plan de Trump para liberar rehenes: la paz en Israel al borde del precipicio el 3 de octubre de 2025

Giro Decisivo en Israel: Hamás Acepta Plan de Trump para Rehenes, pero la Paz Pende de un Hilo este 3 de octubre de 2025.

Hamás ha sorprendido a la comunidad internacional al anunciar su disposición a liberar a todos los rehenes israelíes, vivos y fallecidos, acogiendo la fórmula de intercambio propuesta por el expresidente estadounidense Donald Trump. Este desarrollo, ocurrido durante la jornada del viernes y difundido por Trump en su red Truth Social, desata un nuevo capítulo en el conflicto de Medio Oriente y llega con una contundente exigencia a Israel: detener de inmediato los bombardeos sobre Gaza para asegurar una liberación segura y rápida.

La noticia irrumpe en un contexto de alta tensión, donde un ultimátum de Trump había puesto a Hamás contra las cuerdas hasta el domingo 5 de octubre para aceptar su plan de paz o enfrentar consecuencias “nunca antes vistas”. La respuesta positiva del grupo islamista, aunque con matices, abre una ventana de oportunidad que, si bien frágil, es celebrada como un primer paso vital para aliviar el sufrimiento en la Franja de Gaza.

El Plan de Paz de Trump: ¿Qué hay sobre la mesa?

La hoja de ruta presentada por Donald Trump a principios de semana, y previamente aceptada por el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, consta de 20 puntos clave diseñados para desescalar el conflicto:

  • Cese inmediato de la guerra: Poner fin a las hostilidades.
  • Liberación de rehenes: La condición principal ahora aceptada por Hamás.
  • Gobierno de transición para Gaza: Se plantea la formación de una administración provisional, supervisada por Trump y el ex primer ministro británico Tony Blair.
  • Desmilitarización de la Franja: Una medida crucial para la seguridad israelí.
  • Posibilidad de un Estado palestino: Un punto de fricción, ya que Netanyahu ha descartado esta opción en el pasado.

Trump, quien ya estaría negociando los detalles restantes, ha enfatizado que este esfuerzo no solo busca resolver la situación en Gaza, sino alcanzar una “paz duradera en Medio Oriente“. La Casa Blanca incluso ha difundido la declaración de Hamás, señal de la seriedad con la que se toma este avance.

Demandas y Desafíos Inmediatos

La aceptación de Hamás, sin embargo, no está exenta de complejidades. Aunque el grupo se declaró listo para negociar los detalles del acuerdo, un alto funcionario de Hamás, Mahmud Mardawi, calificó el plan de Trump como “impreciso, ambiguo y carece de claridad”. Esta declaración sugiere que, si bien la puerta para la liberación de rehenes está abierta, las negociaciones sobre el resto de los puntos podrían ser arduas.

La exigencia de Trump a Israel para detener los bombardeos es el primer obstáculo a superar. “Ahora mismo es demasiado peligroso”, expresó el expresidente, refiriéndose a la liberación de los rehenes bajo fuego. Esto coloca a Netanyahu en una difícil encrucijada, balanceando la seguridad de sus ciudadanos cautivos con la continuidad de la ofensiva militar que, según reportes, ha causado la muerte de más de 66,000 palestinos, más de la mitad civiles, en casi dos años de conflicto.

Además, Israel ha sido señalado por bloquear la ayuda humanitaria a Gaza, exacerbando una situación de hambruna. Un cese al fuego podría permitir el flujo vital de suministros y poner fin a un sufrimiento generalizado que el internacionalista Francisco Belaunde describió como “un primer paso” crucial para la población de Gaza.

Mirada Contable/Empresarial: El Costo de la Guerra vs. el Valor de la Paz

Desde una perspectiva contable y empresarial, los incentivos para una paz duradera en la región son abrumadores. El conflicto actual ha supuesto un drenaje inmenso de recursos para todas las partes: costos militares directos, destrucción de infraestructura civil y empresarial, interrupción de cadenas de suministro, pérdida de capital humano y un éxodo masivo que impacta la productividad y el consumo. La liquidez de los gobiernos se ve mermada por gastos bélicos, y los márgenes de las empresas locales se evaporan bajo el riesgo constante y la incertidumbre.

Una paz genuina, incluso una frágil como la que se vislumbra, podría liberar un potencial económico significativo. La reconstrucción de Gaza, por ejemplo, requeriría inversiones masivas que, si bien costosas inicialmente, generarían actividad económica, empleo y estabilidad. Los flujos de ayuda internacional se transformarían de mitigación de crisis a inversión en desarrollo. La reducción del riesgo geopolítico podría atraer inversión extranjera directa, impulsar el turismo y restablecer rutas comerciales vitales. Para las empresas, la estabilidad significa menos primas de riesgo, operaciones más predecibles y un horizonte de crecimiento. La opción de paz, aunque compleja, ofrece una rentabilidad a largo plazo infinitamente superior a la contabilidad de pérdidas que impone la guerra.

Este 3 de octubre de 2025, el mundo observa con cautela los próximos movimientos en Israel y Gaza. La promesa de liberación de rehenes y un posible alto al fuego ofrecen un rayo de esperanza, pero el camino hacia una paz duradera está sembrado de desafíos y la resolución de puntos clave como la desmilitarización y el futuro de un Estado palestino aún exigen negociaciones delicadas. La presión internacional y la voluntad de los actores clave serán determinantes en las próximas horas y días.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *