Colombia: El drama de la violencia y las disidencias, ¿Qué está pasando?
Colombia se enfrenta actualmente a un aumento en la violencia atribuido a grupos criminales organizados relacionados con el tráfico de drogas, especialmente el Clan del Golfo y los grupos splinter de la antigua organización guerrillera FARC, liderados por figuras como Iván Mordisco. Estos grupos, denominados ‘disidencias’, han estado vinculados a ataques recientes de alta notoriedad, incluyendo un ataque con camión bomba cerca de la base militar de Cali y un ataque con drones contra un helicóptero policial en Amalfi, causando una significativa pérdida de vidas entre civiles y fuerzas de seguridad.
El presidente Gustavo Petro ha calificado estos incidentes como parte de una red criminal organizada, subrayando sus conexiones internacionales, como las que existen con los cárteles mexicanos e italianos. Su administración está respondiendo con operaciones militares contra los territorios de estos grupos y considerando medidas adicionales, como decretos para interrumpir la producción y exportación de drogas en lugar de declarar un estado de alarma interna.
Los ataques subrayan los desafíos de seguridad que enfrenta Colombia, con estos grupos centrando sus esfuerzos en atacar a las fuerzas militares y policiales como parte de sus operaciones. Las víctimas civiles ponen de relieve la amenaza más amplia para la seguridad pública planteada por esta actividad criminal. Comprender la distinción entre los antiguos miembros de FARC y los nuevos grupos criminales es crucial, ya que influye en la estrategia para combatirlos.
En resumen, la situación actual de Colombia involucra una combinación compleja de crimen organizado, redes internacionales de tráfico de drogas y respuestas militares específicas, con implicaciones significativas para la seguridad nacional y la seguridad pública.