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Guerra de Aranceles: ¿Qué Implica la Nueva Escalada entre EEUU y China este 13 de octubre de 2025?
La tensión comercial entre Estados Unidos y China se ha reavivado con fuerza este 13 de octubre de 2025. El presidente Donald Trump ha amenazado con un “aumento masivo” de aranceles a productos chinos, mientras Pekín ha respondido con promesas de “medidas drásticas” y la imposición de nuevas tarifas portuarias, agitando los mercados globales y sembrando incertidumbre en las cadenas de suministro. Este conflicto escalado tiene implicaciones directas para el comercio, los costos empresariales y los precios de las materias primas a nivel mundial.
La guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo ha entrado en una nueva fase de recrudecimiento, con declaraciones y acciones que elevan la preocupación en los mercados y en los corredores empresariales. El epicentro de esta disputa se ubica ahora en el control de las tierras raras, materiales críticos para la fabricación de alta tecnología, desde teléfonos inteligentes y vehículos eléctricos hasta radares y turbinas de avión.
China, que domina casi el 70% de la minería mundial y cerca del 90% del procesamiento de estos elementos, ha anunciado controles a la exportación, generando una fuerte reacción en Washington. El presidente Trump calificó la medida china de “extremadamente hostil” y una “vergüenza moral”, amenazando con incrementar “masivamente” los aranceles sobre los productos chinos que ingresan a Estados Unidos. Estos gravámenes, que actualmente rondan el 30%, podrían elevarse hasta un 145%, haciendo inviable la venta de muchos bienes chinos en el mercado estadounidense.
Curiosamente, el tono de Trump ha oscilado drásticamente. Tras acusar a China de intentar “tomar al mundo como rehén”, publicó un mensaje más conciliador en Truth Social, afirmando que “Estados Unidos quiere ayudar a China, no hacerle daño”. Sin embargo, las amenazas arancelarias y el escepticismo sobre una próxima reunión con el presidente Xi Jinping persisten, generando un clima de alta volatilidad.
La Respuesta de Pekín: De la Advertencia a la Acción
El Ministerio de Comercio chino ha sido claro: “no queremos una guerra arancelaria, pero no le tenemos miedo”. Pekín ha instado a Washington a “rectificar rápidamente sus prácticas equivocadas” y ha advertido que tomará “medidas drásticas” para proteger sus intereses si se insiste en el camino equivocado de los aranceles.
La respuesta china no se ha hecho esperar. El mismo 10 de octubre de 2025, el Ministerio de Transporte de China anunció la aplicación de una tarifa portuaria especial a los buques de propiedad, operación o bandera estadounidense, así como a aquellos construidos en Estados Unidos o pertenecientes a empresas con al menos un 25% de capital estadounidense. Este recargo, que entrará en vigor el 14 de octubre, comenzará en 400 yuanes (aproximadamente 56 dólares) por tonelada neta y escalará gradualmente hasta alcanzar los 1.120 yuanes en 2028.
Impacto Global y la Mirada Empresarial
La reactivación de esta guerra arancelaria sacude los mercados. La Bolsa de Nueva York, por ejemplo, registró caídas inmediatas en el Dow Jones, Nasdaq y S&P 500 tras las declaraciones de Trump, reflejando la incertidumbre de los inversores.
Desde una perspectiva contable y empresarial, esta escalada implica desafíos significativos:
- Costos y Márgenes: Las empresas que dependen de las importaciones o exportaciones entre ambos países enfrentarán un aumento directo en sus costos operativos debido a los aranceles y las nuevas tarifas portuarias. Esto comprimirá los márgenes de beneficio y requerirá una revisión urgente de las estructuras de precios y los contratos con proveedores y clientes.
- Gestión de la Cadena de Suministro: La disponibilidad de tierras raras es crucial para múltiples sectores tecnológicos. Las restricciones chinas obligan a las empresas a buscar fuentes alternativas, lo que puede implicar mayores costos de producción, retrasos y la necesidad de invertir en diversificación. La liquidez de las empresas será clave para adaptarse a estos cambios y gestionar posibles interrupciones.
- Incentivos a la Producción Local: La amenaza de aranceles elevados podría incentivar a algunas empresas a relocalizar parte de su producción, buscando mitigar los riesgos geopolíticos y reducir la dependencia de mercados volátiles. Sin embargo, esto requiere inversiones significativas y tiempo.
¿Cómo Afecta a Economías como la Peruana?
Países exportadores de materias primas, como Perú, son particularmente vulnerables. Especialistas como Carlos Aquino (UNMSM) y Eduardo Recoba (iFOREX) alertan sobre una “tormenta perfecta”.
- Precios del Cobre: El cobre, principal producto de exportación peruano, ya siente la presión. El BCRP observa con cautela la volatilidad, aunque el Gerente Central de Estudios Económicos, Adrián Armas, recuerda que el precio del metal ha subido más de un 20% en lo que va del año, llamando a la prudencia antes de sacar conclusiones sobre tendencias a largo plazo. Sin embargo, si la demanda china de materias primas se enfría debido a la guerra comercial, los precios podrían caer, reduciendo los ingresos del sector minero.
- Términos de Intercambio: Un incremento en los aranceles estadounidenses a productos chinos podría reducir la demanda global, afectando los términos de intercambio para países proveedores de commodities. Recoba subraya que, si bien Perú podría considerar a China como un “plan B” para sus exportaciones, el mercado chino tiende a preferir el cobre chileno por su mayor procesamiento, mientras Perú exporta mayormente concentrado, revelando una vulnerabilidad por falta de capacidad de refinamiento.
- Competencia Local: Si China redirige su producción (acero, juguetes, televisores) a otros mercados debido a los aranceles estadounidenses, estos productos podrían llegar a precios más bajos, beneficiando a los consumidores pero afectando a industrias locales que compiten directamente con esos bienes en países como Perú.
Opinión Empresarial: Navegando la Incertidumbre
Esta escalada comercial subraya la necesidad crítica de que las empresas realicen análisis de escenarios robustos. La volatilidad política y económica exige una gestión de riesgos proactiva, que incluya la diversificación de proveedores y mercados, la revisión de costos fijos y variables, y la capacidad de adaptar rápidamente las estrategias de precios y producción. La agilidad en la toma de decisiones y una sólida posición de liquidez serán activos invaluables para sortear esta coyuntura, minimizando el impacto en los márgenes y asegurando la continuidad de las operaciones en un entorno global cada vez más impredecible. La anticipación y la flexibilidad son más que nunca factores clave para la resiliencia empresarial.