Julio Velarde: ¿Por qué la economía peruana vive su mejor momento en 75 años?
13 de octubre de 2025: El presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Julio Velarde, ha encendido las alarmas positivas en los encuentros económicos regionales de Piura y Junín. Según Velarde, Perú atraviesa actualmente los mejores “términos de intercambio” de los últimos 75 años, una situación que no se veía desde la década de 1950 y que promete repercusiones significativas en la inversión y el día a día económico.
El motor invisible que impulsa la economía: ¿Qué son los “Términos de Intercambio”?
Cuando escuchamos hablar de “términos de intercambio“, puede sonar a jerga económica compleja, pero su impacto es muy concreto. En palabras sencillas, este indicador mide qué tan bien le va a un país al vender sus productos al extranjero y al comprar bienes de otros mercados. Es la relación entre el precio de lo que exportamos (como nuestro cobre, oro o gas) y el precio de lo que importamos (como maquinaria, vehículos o tecnología).
Julio Velarde ha señalado que, en este momento, nuestros productos estrella se venden a precios excepcionalmente altos en el mercado global. Esto significa que con el dinero que obtenemos de nuestras exportaciones, podemos comprar una mayor cantidad de bienes y servicios del exterior. Es como si, de repente, nuestros productos valieran mucho más en el gran “mercado global”, dándonos mayor poder adquisitivo como nación.
Un eco del pasado: el boom de la inversión pública en los años 50
Para ilustrar la magnitud de esta situación, Velarde nos invita a mirar al pasado. No se registraban condiciones externas tan favorables desde 1950 o 1951, años en los que el Perú experimentó crecimientos económicos notables (8.8% y 9.3% respectivamente). Aquella época, recordó el titular del BCRP, fue testigo de una “enorme inversión pública“, financiada precisamente por los elevados ingresos fiscales derivados de los precios de exportación.
Proyectos emblemáticos como las grandes unidades escolares, el Hospital del Empleado, el Estadio Nacional y diversas unidades vecinales, que aún hoy forman parte de nuestra infraestructura, fueron posibles gracias a la bonanza generada por un contexto de términos de intercambio excepcionalmente positivos. La visión de Velarde es clara: el Perú tiene ahora la oportunidad de capitalizar estos ingresos para impulsar un desarrollo similar.
Frente a las turbulencias globales: la resiliencia peruana ante los aranceles
Otro punto destacado por Velarde fue la capacidad de la economía peruana para mantenerse estable frente a tensiones comerciales internacionales, como los aranceles anunciados por la administración de Donald Trump. A diferencia de otros países, Perú no ha visto un impacto significativo.
La razón es simple pero efectiva: nuestras tasas arancelarias se mantienen bajas, alrededor del 10%, y casi un 30% de los productos que importamos están exentos de estos impuestos. Esta política ha permitido que nuestro comercio exterior se mantenga robusto y que el efecto de los aranceles en el tipo de cambio sea mínimo, en gran parte gracias al buen desempeño de nuestras exportaciones y al contexto externo favorable. En resumen, la prudencia en nuestra política comercial nos ha blindado.
Mirada Contable y Empresarial: ¿Cómo se traduce esto para su negocio?
Desde una perspectiva contable y empresarial, el panorama que describe Julio Velarde es un catalizador potente para la actividad económica.
-
Mejora de la liquidez y márgenes: Las empresas exportadoras, especialmente las ligadas a la minería (cobre, oro) y otros commodities, están experimentando un aumento significativo en sus ingresos. Esto se traduce directamente en mayor liquidez y, potencialmente, en una mejora sustancial de sus márgenes de beneficio. Para las empresas que dependen de insumos importados, la estabilidad del tipo de cambio y los precios favorables pueden atenuar los costos de adquisición, mejorando la rentabilidad operativa.
-
Incentivos para la inversión: La bonanza exportadora genera confianza y recursos. El excedente de ingresos fiscales puede y debe ser reinvertido en infraestructura y servicios públicos, siguiendo el modelo de los años 50. Para el sector privado, este entorno favorable, combinado con una menor incertidumbre externa y un mayor poder adquisitivo nacional, crea un incentivo robusto para la expansión, la modernización tecnológica y la generación de nuevos proyectos que antes podían parecer arriesgados.
-
Gestión de costos y riesgos: Si bien el momento es propicio, una gestión contable prudente sigue siendo clave. Las empresas deberían aprovechar esta coyuntura para fortalecer sus balances, reducir endeudamiento y diversificar, en la medida de lo posible, sus mercados y productos para mitigar la dependencia futura de los precios de los commodities, que son inherentemente volátiles. La liquidez actual ofrece una ventana para construir resiliencia a largo plazo.
El futuro con ojos de oportunidad
El mensaje de Julio Velarde es claro y esperanzador: el Perú tiene viento a favor. Este momento de términos de intercambio históricos, sumado a una política comercial y macroeconómica estable, sienta las bases para un crecimiento sostenido. La clave reside en cómo capitalicemos esta oportunidad, transformando los ingresos generados por nuestras exportaciones en inversión productiva y bienestar para todos. Es un escenario que impacta desde las grandes cifras macroeconómicas hasta la mesa de decisiones de cada empresario y el bolsillo de cada ciudadano, abriendo la puerta a un futuro económico más próspero.